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TRABAJO DE JAVIER SOTO




APUNTES DE TRABAJOS DE CAMPO CEOLÓGICOS Y ANTRÓPICOS DEL SECTOR DE PUERTO RICO (MARBELLA)

Voy a intentar transmitir parte de los trabajos de campo que he realizado en el sector de Puerto Rico, al sur de Sierra Blanca, en el que se incluyen la geología y génesis del mismo de una forma superficial, ya que, como todos sabemos, es complicado explicar esta disciplina de una forma simple. Sí debemos saber y conocer, en cambio, el material de que está formado y cuál es el soporte de esta formación de 18 ha de extensión.
Puerto Rico es un modelado calcáreo original en cuanto a formas, mecanismos y procesos específicos, en particular en sus formaciones superficiales. Este modelado calcáreo se denomina TRAVERTINO, y también TOBAS. Se suelen incluir, de forma equivocada, en unos grupos indeterminados de rocas, definiéndose como “depósitos cuaternarios”. Estos depósitos travertínicos suelen localizarse alrededor de surgencias o asociarse a sistemas fluviales ricos en materiales calcáreos.
Las tobas son sedimentos depositados alrededor de fuentes de aguas subterráneas calcáreas que llegan a cementar gravas superficiales. Este es el caso que se produce en mayor medida en este complejo de Puerto Rico. En este sentido, si se observa el gran abrigo junto al tubo cuando se asciende a la parte alta, se verá en los techos un conglomerado de bolos cementados que sería el inicio del proceso de esta formación. Se pueden ver por todas las partes depósitos de brotes micro y macrofíticos, hojas y tejidos leñosos. Los geomorfólogos integran travertinos y tobas como depósitos (formas naturales íntegras) y no como relieves modificados por la erosión. Son formas con muy poca edad relativa, muy susceptibles de “ataques” erosivos.
En cuanto a la edad de este complejo (al igual que el de Ojén, aunque mayor en 34 ha) se data del Pleistoceno-Holoceno. Muy joven: dos millones de años. Una edad que en geología supone un segundo. Así que son formaciones muy tardías. Hemos podido comprobar en un trabajo con un geólogo que pudo tasar en el primer tercio de altura formaciones de un millón de años; a medida que nos elevamos por la pared, la edad desciende, hasta que llegamos al llano de Puerto Rico Alto, que es cuando todo el proceso muere (es lo que vemos actualmente).
El complejo de Puerto Rico nunca ha sido estudiado por especialistas. Sólo contamos con una referencia somera (Andreo, 1997; y Andreo et al., 1998) que explica: “Escasea la información específica sobre los travertinos de Puerto Rico y Ojén, los mapas geológicos sólo los adscriben al Cuaternario. Hay que añadirles en el flanco NO de la sierra los travertinos de Están, no cartografiables. Dataciones relativas según su morfología aproximan la edad de los travertinos de Ojén a un lado periodo de acumulación que llega hasta la época actual, el de Están podría ser Holoceno y, finalmente, el de Puerto Rico, aunque posee depósitos actuales, su estructura en cascada colgada a más de treinta metros del curso actual lo adscribiría a época pleistocénica”. Al decir “en cascada” se está refiriendo a las terrazas o escalones que tiene la frontal que mira al sur. Se ven unas terrazas que conforman la pared. Por otro lado, esta cita es todo lo que tenemos de estos travertinos de Marbella; no existe ningún estudio más al respecto.

CONCLUSIONES: TRAVERTINOS Y TOBAS COMO RECURSO

La utilizad y utilización de estas formaciones por el hombre están asociadas a la autosuficiencia y a las condiciones socio-culturales de distintas épocas. El uso antrópico de canalizaciones o cambios de sus cuencas ha acelerado la paralización de este fenómenos geológico. Como ejemplo, la canalización moderna del nacimiento de Puerto Rico para la traída de aguas a Marbella que data de varios siglos atrás o el cambio de caudal para riegos de las huertas, tanto de Puerto Rico Alto como de Puerto Rico Bajo.
Este ejemplo no es característico de Marbella; se da en otros muchos lugares donde hay travertinos y en donde el agua abunda como fuente de vida. Por ejemplo, en Ojén, Torremolinos, Coín y una larga lista en la provincia. Lo que quiere decir que, en algunos casos, si no existiera el manantial, el asentamiento humano tampoco existiría. Establecido el grupo humano, se procede a la realización de canales o acequias para conducir el agua allá donde el terreno sea más amable para dicho asentamiento. Esto ha sido así desde muy antiguo.
En cuanto al régimen económico, desde tiempos inmemoriales, las plataformas de las formaciones travertínicas fueron utilizadas por la agricultura, tanto las partes altas como las bajas, ya que las tierras de estas deposiciones son muy ricas en calcio y a la vez son portadoras de materiales orgánicos, dando lugar a uno terrenos de alta fertilidad. Lo que nos lleva, de paso, al concurso de otra ciencia, la historia y, dentro de ésta, la arqueología, pues son centros de concentración humana desde épocas remotas.

HUMANIZACIÓN DEL COMPLEJO DE PUERTO RICO

Se trata de una formación de Cuaternario y, dentro de éste, del Pleistoceno, sin evidencias del Paleolítico Inferior ni del Medio (aunque en uno de los abrigos se encontraron unas puntas de factura musteriense; pero fuera de contexto, hallados durante los trabajos de topografía) ni del Superior; lo que no quiere decir que no pueda albergar ninguno restos de ninguno de los tres. No se han encontrado hasta ahora indicios, pero yo tengo la esperanza de que en un futuro y con trabajos específicos, podrían hallarse de testimonios de cualquiera de las tres etapas paleolíticas. Sobre todo, porque la situación geográfica, la climatología (la parte más meridional de Europa), por los recursos (tanto de agua estables y perennes como por la cercanía al mar), el soporte de los travertinos aparece como páginas que se van sellando y es muy posible que en alguna prospección, como la de las cuevas de Benzu’ en Ceuta, puedan salir útiles-herramientas de alguno de estos tres periodos.
En la transición de hombre carroñero-cazador y nómada al asentamiento de las comunidades agro-pastoriles, esto es, Epipaleolítico-Neolítico, son muy pocas las evidencias. Tan solo he encontrado, como testigo, unos grabados de los que no tengo certeza de que sean del inicio del Neolítico o un poco anteriores. Son lineales y simplistas, aunque no dejan de ser muy interesantes. No he encontrado paralelo alguno de esos grabados para situarlos en un contexto cultural. No doy razón de sus situaciones para su futura protección.
Tampoco se halló (al menos, yo no lo he visto) material cerámico del Neolítico inicial ni Medio. Parece ser que, en los años 60 del siglo pasado, un turista conocedor de la arqueología expolió todas las cuevas-abrigo del complejo. Dado que hay poca o ninguna estratigrafía en estas cavidades, no ha quedado rastro alguno de materiales del Neolítico. Yo creo que tuvo ocupación, aunque tampoco aparecen los asentamientos. Durante los trabajos de topografía de todos los abrigos, llevados a cabo por la Sección de Espeleología de Marbella, aparecieron algunos indicios difíciles de datar al estar en superficie y fuera de todo contexto estratigráfico. Estos abrigos son refugios de cabras y otros animales y con posibilidades de ser expoliados. El trabajo de topografía se plasmó en la publicación de un libro, editado por el Ayuntamiento de Marbella en 1985, en donde aparecen todos los planos de todos los abrigos, además de otras cuevas del municipio (Nagüeles, Palomina, Sima de las Ratas, etc.). Lo que más abundaba era cerámica del Cobre y del Bronce. Pero todos mis desvelos por saber de los asentamientos han sido infructuosos. Y tengo que decir que, casi con toda probabilidad, estas cuevas-abrigos nunca fueron utilizadas como viviendas, sino más bien como lugar de enterramiento.
He intentado seguir una cronología, y he dejado de lado otras intuiciones, aunque con visos de realidad: si es posible que esta pared y su llano superior fuera visitada por los hombres del Gravetiense (dada la cercanía de Pecho Redondo); estaríamos hablando de 30.000 años a.C., fecha en la que se cruzan con los neandertales en su fase final. Quiere decir que la utilización de este sector de Marbella del que estoy realizando trabajos de campo ha sido visitada desde muy temprano. Han aparecido en las estribaciones pequeñas calicatas cerámica fenicia, lo que demuestra un comercio o explotación de menas de hierro u otro mineral en la zona.
En poca cantidad se encuentran también cerámicas del siglo X y bastantes del XIV al XVII, sobre todo en Puerto Rico Alto. No es algo extraño, pues con toda seguridad fue explotado agrícolamente desde muy antiguo; hasta hace bien poco, con los naranjos.
Del siglo X hay una reseña muy interesante que me llevó a una investigación sobre las escorias y nódulos de hierro que aparecen por doquier. De forma escueta, diré que el hierro de Marbella alimentaba las atarazanas de Algeciras, así como sus herrerías, tan necesarias para estos menesteres. Con este hierro se confeccioanaban armazón y clavazón, amén de otros útiles para grandes naves de transporte con comercio al otro lado del Estrecho. Tal fue la importancia que tras el sometimiento del foco rebelde hafsuní, que aprovecha el puerto de Algeciras para comerciar con África. Abderramán III destruyó todas las naves, y posteriormente manda edificar grandes atarazanas.
A título de curiosidad, hay que señalar que el complejo está urbanizado. Existen unas escaleras para subir al primer tramo y otras con mayor dificultad para acceder al llano superior. Interesante es también el camino empedrado de subida, del cual quedan cinco tramos de los que no podemos decir a qué época pertenecen, ya que esa construcción puede ser tanto del siglo VII a.C. como del siglo X. Pero su construcción denota la importancia de esa vía de comunicación con el interior, no sólo para subir al manantial o huertas superiores.
Como se puede observar, un pequeño territorio como es éste de 18 ha, puede dar lugar a muchas investigaciones, tanto sociales, comerciales, antropológicas como geológicas.
Por último, quiero que estas líneas sirvan para explicar de manera sencilla la complejidad que entrañan los trabajos de campo, y también para poder entender con cierta claridad la importancia que tiene un manantial que forma un travertino a través del cual surge vida.

Javier Soto
Marbella, 9 de noviembre de 2015

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