Empezamos la excursión de
inauguración de la Vereda del Faro con lluvia y
a pesar de la fina llovizna, todos teníamos la certeza de que pronto iba a despejase, con los chubasquero puestos emprendimos el camino decididos a
disfrutar del s
endero abierto con tanto esfuerzos.


Para cuando subíamos por la cuesta que lleva a Puerto Rico Alto ya
tuvimos que
quitarnos ropa porque el cielo se despejó y el sol
empezó a
calentarnos con fuerza.

Entre los asistentes a este evento hemos tenido el
privilegio de contar con la presencia de Paco Lima un amante de Sierra Blanca y un buen conocedor de sus lugares.

En la ladera Oeste de Mal Paso, un alto para recuperar fuerzas con las naranjas que
llevaba Paco Lima.



Los más pequeños
también aprovecharon el descanso.

Al llegar al Puerto de las Pitas todos
disfrutamos del paisaje y del hermoso día.


Paco Lima como gran conocedor de la sierra
explicaba y los
demás escuchaban.

Dejando el Puerto de las Pitas
detrás nos dispusimos a cruzar la cuerda del Faro.

Al final de la cuerda llegamos a un lugar mágico, desde donde se puede contemplar la mejor vista que existe de
Mabella a orilla del Mediterráneo y en ese paraje
excepcional se preparó todo para brindar por tanta belleza y por el privilegio de poder disfrutarlo.

Uno descorchaba las botellas, otro
repartía servilletas o vasos, otros empezaban a picotear y todo fue
surgiendo en un ambiente de amistar y bienestar.


El
brindis fue un compromiso por mantener esta vereda abierta y recuperar nuevos lugares para nuestro disfrute y de todo aquél que quiera compartirlo.


Isabel con su
familia estaban en cantado del entorno que les rodeaban.


Compartiendo las viandas y el can esperando que algo le llegara.


Juan uno de los peque siempre dispuesto a encabezar la marcha.



La bajada por la Hoya las Golondrinas es un placer para la vista.

Cruzando la
Montua camino de Puerto Rico Bajo.


En el valle los primeros esperaban a los
rezagados.

Juan con su
familia en la despedida.